11/18/2012

Combates con espadas... ¿¡Espadazos nada más?!


Esto iba a ser un tweet pero decidí mejor hacer una entrada de mi blog. Personalmente me iba a explayar demasiado y pues un tweet es "micro-blogging" y bueno pues ya saben y si no saben o no sabían al final puedo decir: "¡¿Qué diablos!? Mejor que sea una entrada de blog.


Esta semana pude ver una película a través de alguno de los canales de HBO sobre un templario que regresaba a Inglaterra (si alguien sabe el nombre de la película se lo agradeceré mucho que me lo diga), el chiste es que todo eso se involucraba en la "revolución" que se hizo en contra del Rey Juan de Inglaterra, el punto es que retrata una lucha por un castillo entre los mercenarios daneses del Rey Juan y un puñado de mercenarios y soldados ingleses, que pelean con la esperanza de la llegada de los refuerzos de Francia.

El punto es que desde que practico HMA las batallas con espadas me emocionan más y a veces suelen desilusionarme un poco. Te das cuenta cuando las rutinas de peleas son tan malas e irreales que pierde ese "punch" la pelea; antes todo era espadazos y las batallas cortas y "raras" eran las que aburrían pero ahora me doy cuenta que esas peleas cortas y raras son peleas reales y con técnica. En el caso particular de la película que les había comentado, además de retratar los efectos de manera cruda y real (punto para HBO, para variar), las técnicas empleadas al pelear son apegadas a las técnicas "reales" de la esgrima. El protagonista usa una espada tipo "montante", que era una espada más larga que la espada de dos manos y la bastarda que se empleaba para derribar jinetes principalmente o para combatir contra muchos enemigos.

Montante, cortesía tomada de Wikipedia.


La manera de usar esta espada por el protagonista me recordó un taller que observé en el Evento de Artes Marciales Europeas impartido por Scott Brown, un maestro norteamericano de esgrima antigua. El golpe en la pesada para levantarla, la manera de hacer las defensas, la verdad es que se nota que solicitaron a alguien con la técnica requerida, no dudo que algún maestro de este arte haya instruido o por lo menos asesorado la misma.


Es verdad que para la gente que no practica esta arte, algunos encontronazos se pueden ver lentos e inclusive a veces sosos pero es verdad, los habilidosos de esgrima sabían dar golpes certeros y mortales, si eran soldados entrenados bien contra mercenarios bárbaros pues era frenarlos y matarlos rápidamente para luchar con el siguiente; en cambio por el otro lado era una lanzadera en masa al más puro estilo ruso de la segunda guerra mundial, para que me entiendan aunque suene raro remembrar algo de un pasado lejano con algo de un pasado cercano pero bueno...

Los bárbaros morían al por mayor mientras que los soldados resistían lo más que podían y por cada uno de los "héroes" que murió, fácilmente murieron unos 20 bárbaros, le calculo en aprox, tampoco me crean al 100% puesto que no los conté.

La batalla entre el prota y el jefe de los mercenarios daneses, Tiberius, fue algo realmente entretenido, el uso de hacha de Tiberius verdaderamente lucía una "técnica" pulida en intensas batallas, aunque su mayoría fuera fuerza bruta. Por otra parte nuestro templario se la rifa con su montante usando todos los medios, técnicas y fuerzas que tenía a su disposición. No les cuento el final por si un día la cachan en la TV. 

En fin, eso es todo por ahora pero recuerden que si quieren practicar este arte antiguo no duden en preguntarme para poderlos comunicar con nuestro grupo: EFC - Elite Fencing Club.

11/12/2012

Pequeñas luces de un jardín oscuro


Todas las cortinas están corridas, cerradas, bloquean la vista hacia el jardín; algunas ventanas tienen las luces encendidas dado que la noche ya a hecho su aparición; las nubes ocultan la luz de las estrellas y de la luna pero no logran opacar los pequeños destellos que sobresalen en las siluetas de las noche.

Un espectáculo comienza poco a poco, como si lo hicieran tímidamente las luciérnagas hacen su aparición. Una luz por aquí, una luz por allá. Los rápidos destellos comienzan a hacerse presentes debajo de la frondosa silueta del gran árbol situado en medio del jardín. Pareciera que las tímidas luciérnagas comienzan a brillar al compás de You'll be in my heart, de Phil Collins.

Son señales entre ellas que comienzan a inundar poco a poco los jardines. La profunda oscuridad no luce tan aterradora y aquella silueta del gran árbol luce más tranquila a pesar de que el aire quiere hacer de las suyas. Si se aprecia con detenimiento y se envuelve uno en la oscuridad de la noche podrá ver que no son ya pocas las luces que son ya varias las luciérnagas que comienzan a querer llamar la atención.

Es en ese momento clave pasando el primer minuto de la canción cuando realmente comienza la danza de las luces; cuando lo que posiblemente en un pasado fueron hadas y ahora son insectos, que no dejan de ser igual de sorprendentes, dan rienda suelta a esa reacción química desenfrenada que las lleva a encender las pequeñas luces de este vasto jardín. Estas luces inundan el oscuro jardín en un ritmo musical, un espectáculo natural que no esconde nada, que llama la atención, que nos pide voltear a verlo, aunque sea a través de la ventana de nuestra habitación.


11/04/2012

Te fuiste hace apenas cinco minutos...

Pareciera que te fuiste hace apenas cinco minutos, aunque en realidad fue hace tan solo quince. Sales de regreso al estrés de la gran ciudad, de la capital; yo, yo me quedo aquí a trabajar en la tan tranquila provincia, en la zona petrolera, en el golfo de nuestro querido país. 

De regreso a la habitación me doy cuenta de que ha funcionado tu táctica, veo la ropa sucia sobre la cama y unas prendas sobre el piso y comienzo a extrañarte. El aire de la habitación tiene un suave olor a ti. Quisiera tenerte en mis brazos de nuevo, que nos quedáramos juntos y que no nos separáramos por tiempos tan prolongados. 

Sentado en el sillón desde el que te mire mientras dormías todas estas mañanas, escribo estas letras de inspiración mientras te contesto esos mensajes donde decimos que nos anhelamos, donde recordamos que nacimos para estar juntos, que como aquél cuento que te conté hace años, somos las mitades de un alma antigua que anhelan por estar juntas para siempre y por siempre.

Te vas y te extraño, me voy y me extrañas. Veo la habitación y podría pensar que sería difícil sobrellevar tu ausencia en un cuarto que huele tanto a ti pero al contrario, esto podría ser mi vínculo contigo que, llamada a llamada, mensaje a mensaje, se estrecha sin llegar a romperse. 

Anhelo que llegue pronto la fecha en la que sigamos estando juntos. 

Mientras bebo un poco de agua creo que me quiere comenzar a vencer el sueño, tal vez por el cansancio de los días, tal vez por el sentimiento de tu ausencia pero, lo más seguro es que sea porque con tantos recuerdos tuyos en este lugar, seguramente soñaré contigo.